
24 de noviembre de 2008. Toca echar la vista atrás y hacer balance de lo que dio de sí la decimoquinta edición del Festival de cine independiente de Barcelona L’Alternativa 2008. Todo lo que aconteció no lo puedo contar, ya que tan solo pude participar de una parte de las sesiones que habían programadas, es por ello que las siguientes líneas son un resumen sesgado y subjetivo del festival.
Como primera impresión quiero señalar que, sin saber las cifras oficiales que contabilizaron los organizadores, creo que la asistencia de público a las proyecciones fue menor que la del año pasado. Por el contrario, considero que la calidad de las cintas ha sido mayor, al menos comparando las que pude visionar durante la anterior edición con las de ésta, que han sido las siguientes:
“Der Kick”. O de cómo con una puesta en escena puramente teatral y una buena idea se puede hacer una película más que interesante. La trama resume la investigación de la tortura y el asesinato de un joven a manos de tres chicos nazis en la Alemania actual. Lo que realmente sorprende es el planteamiento visual que hace el director Andres Veiel, ya que el escenario es siempre el mismo (una vieja nave industrial de Berlín) y los dos actores representan todos los papeles. Simplemente con cambios en el ángulo de filmación y en la representación de los actores (semblante, registros de voz) la película nos va narrando el transcurso de las pesquisas del caso ocurrido realmente en el año 2002. Lo dicho, una cinta interesante (aunque se pueda hacer pesada en algún momento) que demuestra que Alemania no olvida el nazismo.
“Pas a nivell”. La idea del realizador catalán Pere Vilà es buena (el tránsito a la madurez de un joven universitario recién licenciado pero con pocas ambiciones en la vida) pero, desde mi punto de vista, el desarrollo de la trama es repetitivo y monótono. Trascurren los minutos y te da la impresión de que no ocurre nada ante tus ojos, por lo que salí de la sala pensando que “Pas a nivell” era demasiado lenta y aburrida para mi gusto.
“Transylvania”. Puede que influya el hecho de que hace unos meses hice un viaje por esta región de Rumanía y los parajes de la película me resultaban familiares (Sibiu, la torre del reloj de Sighisoara) pero la verdad es que me gustó mucho esta cinta de Tony Gatlif. “Transylvania” es una road movie que relata el viaje de una joven francesa por la zona de los Cárpatos en busca del músico rumano que conoció en Francia y que la dejó embarazada antes de desaparecer. La futura madre (Asia Argento) enloquece ante el rechazo del gitano y se envuelve en un viaje de supervivencia y desfase por tierras rumanas. Impactante la secuencia del exorcismo realizado a la joven por parte de un monje ortodoxo, consistiendo la ceremonia en una ducha de leche purificadora y rezos de las ancianas lugareñas. Por otro lado, creo que está bien reflejada la cultura, el folklore, las tradiciones y la música de los zíngaros de aquellos lares. Mención aparte merece el actor Birol Ünel (a quien descubrí con la espectacular “Contra la pared”), brutal en su papel de buscavidas trapicheante.
“Sesión 2 de cortometrajes”. Seis cortos formaban esta segunda sesión del festival. A destacar “Frankie”, que narra con un punto de ironía la preparación a la paternidad por parte de un chico irlandés de tan solo 15 años y, por tanto, el paso precoz y sin retorno hacia la madurez y “Alumbramiento”, un canto a favor de la eutanasia protagonizada por la televisiva Mariví Bilbao, la cual aparece sufriendo lo indecible en su lecho de muerte. El resto de cortos no entendí a dónde querían llegar (“The sun and the moon”, “Household gods”, “Kamel s’est suicidé six fois”) o tampoco llegaban a un punto remarcable (“Alexandra”).
“Yumurta”. De nuevo una idea interesante pero esta vez con un resultado desigual. La cinta turco-griega narra el regreso de un escritor de cierto éxito a su pueblo natal por motivo del fallecimiento de su madre. Allí se reencontrará con sus orígenes y con la gente que conoció durante su infancia y juventud antes de marcharse a la ciudad. Especialmente intensa es la relación que mantiene con su prima, siempre de respeto y a distancia física, pero con mucha tensión amorosa subyacente. “Yumurta” se me antoja como un buen retrato de la vida rural en Turquía (las granjas, las costumbres, la ceremonia del té a todas horas) aunque el desarrollo de la trama peque de lentitud en demasiados momentos.
“Momma’s man”. Grande. Un hombre realiza un viaje de trabajo a la ciudad de Nueva York, donde vive su familia y donde creció. Aprovecha para hacer una visita a sus padres y desembalar todos los recuerdos de su juventud: su ropa, su vieja guitarra, letras de canciones, cómics, etc. Se siente tan a gusto con este reencuentro con su juventud que alarga su estancia todo lo que puede y más. En California le espera su mujer y su hija pequeña. Pero él está de vuelta en el barrio, con su gente, su cuarto y sus cosas. Así que, después de poner mil y una excusas para no volver a su vida rutinaria de padre aburrido, decide desconectar el móvil y dedicarse a recordar un tiempo perdido que, sin duda, fue mejor. “Momma’s man” refleja perfectamente el miedo universal a las responsabilidades, el pánico a hacerse mayor y, en particular, la inmadurez masculina.
“Cochochi”. Película mejicana apadrinada por algunos de los actores más famosos salidos de estas tierras (Gael García Bernal, Diego Luna). Es la historia de dos niños que buscan el caballo de su abuelo, el cual habían cogido sin permiso para hacer un viaje y que han perdido. Buena fotografía del Méjico más profundo (entre valles y montañas), pero trama aburrida e intrascendente por momentos.
Estas son todas las películas que pude ver la semana pasada durante la celebración del festival. Por otra parte, entono el mea culpa por no poder haber asistido a más películas de, por ejemplo, el director Tony Gatlif (esa “Je suis né d’une cigogne” prometía) o a algún documental de la realizadora Sonia Herman Dolz, que por lo que he leído en el catálogo oficial parece haber realizado más de una obra interesante. Prometo estar atento a la programación de la filmoteca por si acaso.
Por último, como siempre, agradecería cualquier tipo de impresión, comentario o reseña a propósito de estas películas o de otras que hayáis podido ver vosotros. Sin duda, enriquecerían la columna de este humilde redactor y ayudarían a que todos pudiéramos descubrir algo más de cine independiente de calidad, labor que desarrolla el festival L’Alternativa año tras año en la ciudad de Barcelona.





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