En mi primera columna para esta muy honorable webzine os presentaba los últimos lanzamientos de Epitaph. Queda mal decirlo, pero os animo a leerla pues en la cocina de la disquera de Brett Gurewitz se preparan potajes importantes y, quién sabe, quizás encontráis entre los trabajos reseñados (Set Your Goals, The Blackout, The Colour Of Violence…) vuestro nuevo disco favorito.

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Pero para platos fuertes, los que os presento a continuación en este segundo menú degustación. Para empezar, unos pesos pesados del llamado metalcore como son Every Time I Die, presentando New Junk Aesthetic, un festival de trallazos a bocajarro.

Los de Buffalo van por su quinto trabajo pero con New Junk Aesthetic se estrenan para Epitaph. Un nuevo comienzo pues para una banda con carrerón, que de la mano del sello Ferret han publicado álbumes tan interesantes como su largo debut Last Time in Town, mi preferido Gutter Phenomenon o The Big Dirty. Veremos si el cambio de aires les ayuda a consolidarse más si cabe en una escena llena de killers.

New Junk Aesthetic, producido nuevamente por Steve Evetts, es probablemente el disco que todos esperamos de Every Time I Die: ruidera metalera, riffs sucios, voces potentes y un halo de peligrosidad. El corte inicial ‘Roman Holiday’, rematado con un bestial breakdown, es un buen ejemplo. También lo es ‘The Marvelous Slut’, una burrada de menos de dos minutos en la que encontramos en los coros a Greg Puciato, el fornido cantante de sus hermanos Dillinger Escape Plan.

‘Who Invited The Russian Soldier?’ es sencillamente brutal y conforma un inicio de disco devastador que continúa con una espléndida ‘Wanderlust’ con regusto sureño entre stoner y rock’n’rollero. Sin lugar a dudas, el tema más resultón del disco. Aunque en el disco hay mucha más tela que cortar, como ‘White Smoke’ –una especie de fusión a altas temperaturas del metal deftoniano y la violencia de Refused-, ‘Organ Grinder’ o ‘Host Disorder’. Sin olvidar el broche de oro que es ‘The Sweet Life’, en la que colabora el cantante de la posiblemente mejor banda de punk actual: de The Bronx.

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Y continuamos con otros veteranos: los suecos Raised Fist, con la energía intacta desde su formación en el ya lejano 1993. Su primera referencia data del 1994, año en el que sacaron su primer trabajo, el independiente You’re Not Like Me, y desde entonces no han parado de facturar discos con un sonido bastante peculiar y heterogéneo.

Raised Fist son la banda franquicia de la sueca Burning Heart, algo así como la filial europea de Epitaph, y como tales estandartes se lo curran y mucho también en esta ocasión. Veil Of Ignorance, su quinto trabajo, no admite etiquetas facilonas. Unas veces predomina su lado más metálico, otras veces les puede su vena punkarra…  De este modo puede gustar tanto a los seguidores de System of a Down en temas como ‘Words And Phrases’, Comeback Kid cuando ponen la directa en ‘Afraid’ o ‘Keeping It To Yourself’ y, si me apuráis, metaleros como Rammstein y Disturbed cuando en ‘Wounds’ sus guitarras cogen peso y bajan el tempo. Esta indefinición o, si se prefiere, versatilidad es un arma de doble filo pues situarse en tierra de nadie puede llevar a la indiferencia.

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Los que no pueden dejarte indiferente son Settle. Nada que ver con las anteriores bandas. La brutalidad no tiene cabida en la propuesta de estos adorables gafapastas con camisas de cuadritos. Modernillos sí, pero no pretenden ser los nuevos Bloc Party. O como mínimo se han complicado bastante más la vida. Su debut para Epitaph, At Home We Are Tourists, grabado por Adam Lasus (Clap Your Hands Say Yeah, Yo La Tengo), aunque resultón y bastante vendible, es pura diversión guitarrera con momentos de desfase y experimentación bien entendida.Personalmente me recuerdan bastante a los no suficientemente reivindicados británicos Yourcodenameis:Milo, y dicho parecido se me antoja más que evidente en cortes eufóricos y de subidón como ‘Naked At A Family Function’. En temas como ‘Rite Of Passage’, ‘Affinity For My Hometown’ o el larguísimo título ‘Into The Mind Of Those Who Commit Desperate Acts…”, sin embargo, más bien pienso en bandas emo de nueva generación como Taking Back Sunday, Saves The Day y ¿Hell Is For Heroes?. Súmale a todo esto algo de bailoteo a lo Hot Hot Heat y !!!.

Las fiestas universitarias yankees más cool harán bien de pinchar el repertorio de Settle. Porque si riegas temas como la genial ‘Murder’, ‘I Saw An Inferno Once’ o ‘On The Prowl’ con un poco de ponche peleón, el sarao está asegurado.