Errar es humano, y rectificar es de sabios. El refranero es claro en este sentido. Nuestras meteduras de pata, esas frustrantes experiencias fallidas, nos ayudan más de lo que creemos. Caerse y levantarse. Nada de relamerse las heridas. Sigamos adelante. Bajo estas premisas, entre otras que se me pasan por la cabeza y las que aparecen en su cuidado libreto desplegable, se mueve el excelente nuevo trabajo de los valencianos 121 dB.

En 2008 Albert (batería/voces), Víctor (voz/guitarras) y Ramón (bajo/voces) publicaron el todavía recordado “Equilàter”, y funcionó muy bien. Revistas especializadas como Mondosonoro y Rockzone situaron su debut entre los mejores discos nacionales del año, aparición que colocó el nombre de esta jóven banda a la cabeza del llamado rock valencià pero, eso sí, en las antípodas del folklore de gralles y dolçaines, con ecos a la escena emocore y alternativa que llegaba del otro lado del atlántico (Texas Is The Reason, Weezer, The Get Up Kids, Jimmy Eat World y un larguísimo etcétera). ¡Ah! Y en catalán. Toma ya.

A pesar del nombre de su segundo trabajo, publicado una vez más por Gor Discos, “Assaig/Error” tiene muy poco de arriesgado. O mejor dicho, no es más arriesgado que el primero. Es más, ¿por qué deberían experimentar?. Siguen adelante con la misma pasión, entrega y sinceridad. Sin miedo al error. Las diferencias entre ambos trabajos son más cualitativas, quizás sutiles, siendo éste último bastante más personal en cuanto a sonido. No necesitan crear murallas sónicas y hacer mucho ruido para maquillar las lógicas carencias del primerizo.

Assaig/Error muestra pues una banda mucho más hecha y segura de sus posibilidades, consciente de sus handicaps como banda que guitarrea en catalán pero también de su potencial. En este punto debe ayudar mucho encontrarse en el camino a nuestro estimado Eric Fuentes, quien ha creído en ellos y ejerce de mentor y productor artístico.

Grabado en los estudios Ultramarinos Costa Brava (Sant Feliu de Guíxols) y Matistical (Barcelona), y mezclado y masterizado por los hermanos Santi y Víctor García, el nuevo trabajo trabajo de 121 dB presenta 11 temas redondos y directos, en su punto justo de crudeza y accesibilidad, melancolía y energía. Comenzando por la declaración de intenciones que es ‘La Mà Invisible’, una de mis favoritas por la honestidad de su mensaje. Que si juegan en otra liga, que si son libres de todo tipo de presión y sin ansias por triunfar… Su objetivo es no aburrirnos y para ello, dicen, tienen “seis mil acordes”. Para quitarse el sombrero.

La música es vida, su vida. “Simplemente escucharé sinfonías que me resucitarán. Cierro los ojos y no siento el dolor. Volveré con nuevas ilusiones”. Así cierran, entre coros poderosos, la épica y sentida ‘Simfonies i Il·lussions’, otro corte para quitarse el sombrero. Le sigue ‘La Métrica Perfecta’, con un importante trabajo vocal en el que colabora Xavi Sarrià (Obrint Pas). Se trata de otra pieza llena de melancolía y, al mismo tiempo, esperanza, mucha esperanza.

Y las colaboraciones no acaban aquí. Las guitarras de Pol Fuentes (Rosa Luxemburg) enriquecen ‘Abans del 13’, con un delicioso in crescendo rematado a la perfección con uno de los estribillos más adictivos de todo el disco, mientras Sergio Fernández de los comercialotes Sin Rumbo da la réplica en castellano en la sorprendente ‘I Mentrestant’, con un marcado halo entre indie y modernillo a lo The Killers y Bloc Party.

Mucha más rauxa destila ‘Interferències’, con una base rítmica que parece importada de la misma Washington D.C., unas guitarras crujientes y expresivas, y un estribillo de lo más emotivo. 121 dB no tienen ningún problema en reivindicar sus influencias más primigénias.

Y tras el rasca-rasca guitarrero de ‘Desviant les Mirades’ y ‘Tota la Vida Pagant Els Deutes’, básicas en el mejor de los sentidos, llega el turno de la brevísima ‘Fins a 10’, paradójicamente la más pretenciosa o, como mínimo, grandiosa de todas, con una introducción sosegada que interrumpe un torbellino eléctrico y unas baterías muy efectivas a cargo de otro colaborador de excepción como Víctor García, actualmente en las filas de los Unfinished.

Cerrando este disco tan recomendable encontramos ‘Fals Equilibri’, otro temazo. Sin fisuras reseñables, tremendamente homogéneo e inspirado, disfrutable al máximo, Assaig/Error debería suponer la confirmación sí o sí de 121 dB.