David Bazan tiene una fórmula, una señora fórmula. Sordea una cejilla básica y habla-como-si-cantase. Luego, cuando llega el encabronatto, se aclara la voz (jum jum) y canta de verdad. Y entonces se abren los acordes. Punto y aparte.
Este patrón se repite una y otra vez en todas sus canciones y todos sus discos, y la variación de uno a otro es, fundamentalmente, que en una veces pone el Fa antes del Do y en otras lo hace después. Así: Do-Fa. Con todo, servidor, que prefiere mil veces unos mejillones al ajillo a un “mignon flambé con cruixent de mango i reducció de lichi”, no se pone quisquilloso con las fórmulas. Es más, me encantan. De hecho, cuando David Bazan saca un nuevo disco suelo pagar por él. Y entonces hago eso tan impropio en nosotros los anarcoburgueses refinados: aguardo un instante con curiosidad, escucho, y quedo completamente satisfecho cuando compruebo que el señor Bazan hace lo mismo de siempre. Exactamente lo mismo. Y con la misma pasmosa serenidad.
En la ultramodernidad, necesitamos algunas pautas, bien sea la Antonia gritándome un año más que ya le han llegado “los de calanda” (aguardo todo el verano esa cosecha, slurp) o el Señor Bazan sacando el mismo disco de siempre.
Pero, pero, pero. Hay aquí un gran pero.
Esto, pese a ser Bazan, no es el mismo disco de siempre. Aquí se ha arrejuntado con unos coleguillas, me temo que todos ellos cristianos adventistas sobrealimentados (uno de ellos TW Walsh, de quien tengo uno de los discos más aburridos que haya adquirido nunca), y han hecho un disco de pop con sintes. ¿El resultado? Asín asán. La letanía de Bazan es la misma. Lo suyo es un trajín de monje dominico, nunca mejor dicho. Casi tiendo a pensar que a sus Pedro The Lion les hicieron un cambalache en el que se vieron obligados a cambiar circunstancialmente de instrumentos. Si no, no se entiende.
El caso es que el Bazan colocado frente a unas teclas no tiene la misma consistencia, es más dulce y aquoso, más blandito, y a mí me gustan los melocotones de calanda, como ya he dicho.
C
on todo, supongo que los admiradores del león Pedro querrán tener este disco –yo quería tenerlo-, y no me extraña. Bazan, como dije al principio, tiene una señora fórmula, aunque alguna vez se le corte la mezcla.






Lunes, 23 de Julio, 2007
8:53
Simply A.
El rollo monje cristiano de este tio a mi no me mola nada. L’unic grup aixi que m’agrada es Stryper!
Lunes, 23 de Julio, 2007
9:54
uri amat
Apaga y vamonos.
Lunes, 23 de Julio, 2007
11:16
mirus
y Sunny Day Real Estate
Martes, 24 de Julio, 2007
5:18
Carlos Alonso
Amoaver, yo distinguiría entre autor y obra.
Que el autor es cristiano porculista bautismal, pues peor para él. Que la obra se titula “Alabanza al Sacro Espíritu y que Viva Dios y su madre”, pues a la mierda obra y autor (y dios y su madre).
Miles de autores estupendísimos son y han sido cristianos, empezando por Chesterton, pasando por Twain y, ya en el mundillo que nos ocupa: Damien Jurado, Roadside Monument o, como dice Miros, el Sr. Enigk… que no Sunny Day.
En fin, que una cosa es cantar la biblia entre melenudos imbéciles que hacen tapping, Albert, y otra muy diferente ser cristiano y llevarlo “en la intimidad”.
Y otra cosa es el respeto que nos puede inspirar la Fe en cosas absurdas, que en mi caso, y aprovecho la jerga cívico-penitenciaria al uso, es un Respeto Cero.
Martes, 24 de Julio, 2007
6:54
Simply A.
a mi es la sensació que em dona quan sento aquest Bazan cantar!
i em voleu dir que les seves lletres no tenen missatge cristià? ni canta sobre Deu? ni no es aixi, es calr que la comparació amb Stryper no es bona. De tota manera com jo soc un ex- melenudo pero imbecil em quedo un altre cop amb Stryper, i em fa molta molta risa quan sento el que cantan, ara be, el riffs, son la hostia! jajaja…
Imagino que amb Sunny Day si cantessis al Senyor, em passaria com amb Stryper, perque es una música que m’agrada molt i no em dona la sensació que em dona el lleó Pedro!
Miércoles, 25 de Julio, 2007
4:50
miros
No sé, a mí no me importa que David Bazan cante sobre cómo mola Dios. Se me haría incómodo si cantara sobre cómo mola la iglesia católica, pero puedo aceptar que alguien tenga fe en algo que no podemos ver (allá él) y que cante sobre ello. Una cosa es ser cristiano y otra ser católico.
Si sólo se pudiera escuchar música con cuyo mensaje estuvieras de acuerdo a un nivel moral, estaríamos jodidos.
El problema que tengo yo con Bazan es que no me dice nada desde “Control”, ya hace tiempo.
Miércoles, 25 de Julio, 2007
9:55
jordi
Pues yo soy megafan del “Achilles Heel”. Discazo donde los haya!!!