Lo que más me jode de este revival del post-punk, aparte de todo lo que conlleva que se ponga de moda cualquier cosa, es que todos los grupos suenan igual. Supongo que será por que los grupos se copian los unos a los otros y ya han olvidado de quien se supone se tenían que copiar en un principio para estar a la moda. De verdad, necesito una sal de frutas porque estoy extremadamente empachado de ese maldito y típico ritmo sincopado a la Gang of Four-A Certain Ratio. Y yo que pensaba que post-punk era el nombre que se daba popularmente a cualquier cosa que surgiera del punk, sonara como sonara. Os lo juro, creía a pies juntillas que lo bonito del post-punk era que, conservando la ética y la estética (y no me refiero a la ropa) del punk-rock, los grupos se habían liberado de los clichés músicales y estéticos (ahora sí) y cada uno había tirado por su lado creando algo nuevo. Pero se ve que no. Porque, a ver, post-punkers de postín ¿dónde están vuestros Magazine, Orange Juice, Specials, The Pop Group, Pere Ubu, Flipper, the English Beat, Josef K, Fire Engines, Homosexuals, Minutemen? Yo sólo veo copias de segunda mano de copias de tercera mano de P.I.L., sin el componente experimental y quedándose con el ritmo sincopado, ESE ritmo sincopado, que ya hemos escuchado mil veces. Ya sé que eso es lo que hace menear vuestros culos en los festis y comprar camisetas como si no hubiera un mañana, pero de verdad, me gustaría ver a alguien hoy en día con cojones para hacer un “Metal Box”. No vale con poner a grupos legendarios e intocables en el dossier promocional y tumbarse a dormir la siesta. De verdad, No VALE.

Y Hint Hint, del lejano Seattle (aunque este disco ha sido incomprensiblemente editado en nuestra península), han hecho básicamente eso. No os creais ni por un momento que ellos combinan “elements of Lungfish, Wire, My Bloody Valentine, The Fall and Them”. Mentira. Lungfish, por el amor de Dios. ¡Que Daniel Higgs les tire una botella de agua a la cabeza! Hint Hint lo que hacen es facturar una especie de dance-punk (urgh!) oscuro (argh!), gótico (eeeerps!) de tecladitos y ritmo sincopado omnipresentes (iiiiiieeeeeh!) como los doscientos grupos más que están allá fuera. Su cantante es extremadamente afectado y tiene el súper-poder de cambiar de voz en cada canción y plagiar voces de otros cantantes (en la 1 es un John Lydon sonrojante, en la 4 tiene una carraspera de aúpa, etc.). Puestos a comparar, y siendo magnánimo, a lo sumo les pondría en el nivel de nuestros Cat People (aunque éste en vez de a Lydon imita los bailes epilépticos de Ian Curtis) o Standard, ambos grupos de sub-sub-sub-post-punk castizo de ritmo sincopado y poca personalidad. Porque no por más americanos van a ser menos copiones.