Han pasado muchas cosas desde el anterior disco de Jeremy Enigk -alma mater de los influyentes Sunny Day Real Estate-, “Return Of The Frog Queen” (Sub Pop, 1997). Durante estos intensos diez años, Enigk ha tenido tiempo para, por un lado, abrazar la espiritualidad como fuerza motora en su obra artística, y por otro montar y desmontar los vehículos para expresarla (primero SDRE, después Fire Theft). Era de esperar que no nos encontráramos al mismo Enigk, y, efectivamente, “World Waits” (un título irónico) es un disco muy distinto de “Return Of The Frog Queen”. Mientras aquel era un apreciable ejercicio de pop de cámara con guitarras acústicas que servía de contrapunto a la crudeza emocional de SDRE, éste es un disco de sofisticado pop adulto, con todo lo que esto significa. No espereis encontrar aquí las explosiones de distorsión y el desgarro de los discos de Sunny Day (por si hay alguien a estas alturas que todavía espere eso de Enigk), sino canciones de sonido grandilocuente y maduro: arreglos de cuerda, timbales de orquestra, campanas, pianos y demás instrumentos para la Épica de la Madurez. Una vez acostumbrados a este sonido mucho más mainstream (nombres como Peter Gabriel o Simple Minds nos pueden venir a la cabeza mientras escuchamos los sintetizadores de “City Tonight”) , “World Waits” es un disco perfectamente disfrutable. Canciones como “Been Here Before” o “Canons” justifican la adquisición del disco por sí solas, aunque es justo reconocer que, en general, la producción del disco maquilla algunos lagunas compositivas. Si sois de los que se ponen a vomitar cada vez que escuchais algo ligeramente radio-friendly, huid de este disco a toda costa, porque lo encontrareis dulzón como un merengue de kilo.

Yo nunca he sido ultra fan de SDRE y me ha gustado bastante este disco. Claro que yo a veces cuando conduzco el coche de mi padre pongo Kiss FM a ver si pillo “Follow Me, Follow You” de Genesis o “Say You Say Me” de Lionel Richie (ya está, ya lo he dicho)*.

En resumen, un disco que defraudará a los fans antiguos de SDRE, pero que hará disfrutar a los seguidores de Enigk que se acerquen al disco sin complejos y sin esperar la solidez compositiva de su anterior disco en solitario. Si además os gustan bandas como U2, Coldplay o Madee, éste disco está hecho para vosotros.

*Que quede claro que no cojo el coche de mi padre a menudo y que también pongo discos de Naked City a toda ostia. La próxima vez igual me llevo este “World Waits”.