Jomi Massage era uno de esos aparatos para hacer masajes que vendían en los catálogos de venta por correo de mi tierna juventud. Se anunciaba en cómics y revistas infantiles (!) y solía mostrar a una señora pasándose un dudoso y gigantesco aparato vibrador por el cuello, el brazo o cualquier otra parte del cuerpo no sospechosa de provocar placer lujurioso e inmoral. Sin embargo su objetivo real era otro, precisamente el que imaginais vosotros, marranotes.
Jomi Massage es también el nombre artístico de Signe Høirup Wille-Jørgensen, cantante de la banda danesa Speaker Bite Me, que son considerados los Sonic Youth escandinavos, o eso dicen. Pero en solitario parece querer emular a la P.J. Harvey más calmada y lo-fi, con unos susurritos muy evocadores que a veces parece sean provocados por el uso del “Jomi Massage”. Sin embargo hay trozos muy inesperados (y con esto me refiero a que incluso te pueden meter un buen susto) en los que parece que el aparatejo “Jomi” suelte descargas eléctricas en vez de procurar placer y la Signe se pega unos guitarrazos distorsionados y unos berridos que ni la Björk más loca y punkarra, la que le mete de hostias a los paparazzis en los aeropuertos. El resultado final es una cosa grabada en cuatro pistas y que ella se atreve a definir como “emotional punk” (término que no creo tenga nada que ver con Rites of Spring) y que busca “enmarcar lo frágil y expresar lo violento”. Ahí es nada.






Comentarios Recientes