Se me ocurren unas cuantas cosas que son más fuertes que el sonido de Los Tremendos, pero bueno, el título del disco es ése y supongo que buscaban alguno que fuese igual de directo que sus letras. Y es que “Nada es más fuerte” empieza muy ramoniano con “Mono hombre”, pero luego va basculando entre el punk-rock y el rock urbano, agradándome en el primer campo (“Ella siempre dice no”, “Alimentando el odio”, “Deskontrol”) y no tanto en el segundo (“Déjame seguir”).

Cuestión de gustos. De todas formas abundan aquí los ritmos trepidantes, los estribillos efectivos y los coros certeros, todos ellos cantados en castellano, por supuesto. Además colaboran miembros de otras bandas más conocidas como Sonotones o Vantroi, lo cual sirve para hacerse una idea del círculo de amistades dentro del cual se mueven Los Tremendos.

Me da la impresión que Los Tremendos han sacado lo mejor de sí en este “Nada es más fuerte” y que han publicado el mejor disco que podían con las tablas y los medios adquiridos hasta la fecha. Sin embargo, considero que el álbum les ha quedado un poco largo (son 14 canciones y dura casi 1 hora), especialmente para las personas que no vivimos por y para el rock’n’roll. Tal vez sobren un par de temas, pero eso es una opinión personal y supongo que mucha gente no estará de acuerdo…

Sobre todo disentirán de mis palabras aquellos a los que les guste el punk-rock y el rock’n’roll cantado en castellano, público objetivo de este “Nada es más fuerte” y que debería dar una oportunidad a Los Tremendos. Quizás se lleven una grata sorpresa gracias a su ¡R’n’R Criminal!