Cuando Jordi me dio el disco de estos italianos ya venia sonriendo y me dijo “A mi con el nombre, ya me tienen el corazón ganado: Putiferio”. Así, que obviamente constatar lo curioso del nombre del grupo. A mi me vienen a la cabeza que expresiones podrían surgir en una conversación casual acerca del grupo: “Como me gusta Putiferio” “Qué grande el nuevo trabajo de Putiferio” o “Como mola Putiferio”.
Al principio pensaba que este disco me gustaría. Las dos primeras canciones no están mal, tienen esa contundencia que tenia el “The Ionic Spell” de Standstill, pero en versión caótica. Después ya ví que esto no era para mi. Sobretodo, porque, aunque en algunas cosas puedan recordar a grupos grandiosos como Zu o The Ex, en general todo tiene ese barniz metal/arty marca de la casa de Mike Patton. Para empezar tienen ese concepto (tan sobrevalorado) de grupo superecléctico y pasan sin contemplaciones del hardcore al jazz, pasando por la música electrónica, el doom o, como en “Putiferio goes to war”, trece minutos de minimalismo insignificante. Por otra parte, con tanta (y tan radical) dispersión estilística parece que más que su música, tenga que gustarte su gran ingenio o su técnica arrolladora.
Pese a todo, tienen trozos muy buenos y creo que podrían gustar a gente con pocos prejuicios con el metal o con Mike Patton (esto último harto difícil). Es decir, que podrían gustarle perfectamente al Miroslai o a mi amigo Alberto (el de Za). Si te gustan los zaragozanos Picore, también estas en el bombo de que te gusten.





Martes, 23 de Septiembre, 2008
12:10
mirosgay
“absolut zine:
incluye reseñas sobre putiferio” ja ja
queda apuntat, marc, merci