Odio las conversaciones de compromiso, me aburren. Nunca sé que decir y siempre se acaba hablando de cosas que me importan bien poco como son los coches, las hipotecas o el Barça. Una de las cosas que más me jode que me pregunten es de qué trabajo, porque si algo tienen los curros es que no tienen porque gustarnos y en absoluto nos definen.

Roger trabaja de conserje, ese gremio tan maltratado por el “siego” terrorismo. Pero eso no le define. Lo que define a Roger son sus “xistes”.
Pero ¿quien es Roger? Roger Pelàez (La Roca del Vallès, 1972) es un señor que, como he dicho, actualmente es conserje. Pero que se define por muchas otras cosas. Roger ha cantado en los grupos Budellam, Els Fabulosos Xarnegos, Perro pachingo y El mal ja està fet, como dice él mismo “con diferentes y variopintos resultados. Todos ellos nulos”.

Pero aquí vamos a hablar de sus “xistes”. Roger Pelàez los publica en fanzines y revistas catalanas como Ikària-La polla de Déu, Smile, Illacrua, El pèsol negre y La Escuela Moderna en su idioma y en fanzines y revistas estatales como TMEO, Ekintza Zuzena, Que suerte! o Cretino, en un idioma que no es el suyo. Ha sacado algunos recopilatorios agotados : “26 puntos para destruir España” (Ed. De la vena tribal), Tres sin Raya (compartido con Piñata y Abarrots). También “Yo follé con Fraga” (Ed. TMEO) del que quedan 89 copias. Aproximadamente. Escribidles si quereis luchar a muerte por una de ellas.

A mí me gusta Roger porque dibuja y escribe igual que habla, con esa incontinencia y barroquismo verbal que le caracterizan. Y La verdad es ilegible es la última muestra de su talento. Un talento (ojo) alejado de todo lo que hoy se concibe como talento. El de Roger se basa en decir verdades que nadie dice por medio de un dibujo de linea chunga, nada estilizado (del que nunca van a comercializar bolsos, carpetas o libretas, vaya) y bastantes faltas de ortografía.

A veces no sólo dice verdades sino que simplemente se dedica a soltar chistes fáciles, bromas pésimas o escatología explícita que de tan chorras te obligan a reirte (y a carcajadas). Pero, no os engañeis, todo está estudiado. El conglomerado de despropositos que suele juntar Roger en sus álbumes recopilatorios esconde en su meollo mucha más enjundia (y menos morro) que todas las editoriales de El País juntas. Y hace pensar. Y da risa. ¿Y que más quereis?

Os dejo con el texto que acompaña a la nota de prensa de su nuevo album, editado también por TMEO y que, me temo, también ha sido escrita por el propio Roger. Nada que yo diga lo explica mejor:

“No se sabe muy bien si Roger es un genio o nos está tomado el pelo a todos”
Revista Trama, nº17. Septiembre 2002

La verdad es ilegible es una recopilación de ocurrencias dibujadas que Roger ha publicado en diferentes fanzines y revistillas del estado. “Xistes” con los que el autor procura ahuyentar al miedo y a la muerte.
Como la muerte le da miedo intenta, por el contrario, que ésta le provoque risa. Según él dice y repite a quién quiera oírle.
Sería ésta un aparente noble intención si no fuera por que toda esa hormigonera de clichés existenciales se traducen en chascarrillos de puti-club, suprematismo de alcantarilla, humor suprasensible, nihilismo de “Corte-inglés” y verborrea ininteligible con intenciones escandalizantes.
En una sociedad donde sólo te permiten decir cosas interesantes a cambio de parecer idiota y donde la profesionalización de lo idiota ha llegado a altísimos niveles, da gusto re-encontrarse con el humilde y sencillo idiota artesanal de toda la vida.
Si lo bonito del humor es que al entenderlo nos deja un agradable regustillo de superioridad, prepárense para una cata de humor que les dejará con una agradable sensación de innecesaria tomadura de pelo. ¿Era necesario llegar hasta aquí?
Bienvenidos a la ilegibilidad.
Bienvenidos a la idiocia.

Por cierto, Roger lo presenta en Barcelona este viernes 20 de junio a las 20 horas en el Heliogàbal, C/ Ramón y Cajal, 80 Joanic