“MODS. Si a alguien le ha dado un vuelco el corazón al leer esto que deje de leer ahora mismo.” Así empezaba una reseña de Uri Amat en el antiguo Absolut, el de papel, sobre el excelente “Set You Free” de Chisel, cuyo líder era Ted Leo.

Algunas cosas no cambian nunca mucho y está bien que así sea, mientras que otras no parecen cambiar nunca cuando deberían hacerlo. Las canciones de Ted Leo, huelga decirlo, entran dentro de la primera categoría. Personalmente no me importa que sus nuevas composiciones no sean muy diferentes de las antiguas, y creo que es una bendición recibir una nueva entrega de los Pharmacists cada cierto tiempo. Puedes intercambiar las canciones de todos sus discos, porque todas son buenas o muy buenas. Además tienes temas como “La Costa Brava”, que no son ni buenos ni muy buenos: son tremendos, de esos que vuelves a pinchar cuando acaba el disco.

Diez años después, Ted Leo sigue escribiendo letras interesantes que básicamente se dividen en dos categorías: las socialmente sensibles y las sentimentalmente sentidas. Musicalmente, “Living With The Living” sigue mezclando soul con rock, con un plus de energía que nos recuerda que este tío tocaba en Citizen´s Arrest. Nombres como los Kinks, los Clash, los Jam.. te vienen a la cabeza, ya sabeis. Joe Jackson, quizá. La versatilidad vocal y la ausencia de estribillos coreables me hace pensar en Elvis Costello. Todo bueno, ya veis.

Pero lo que más me gusta sentir cuando pongo un disco de Ted Leo and The Pharmacists es algo que me es difícil de encontrar en mi colección de discos: joie de vivre, buen rollo existencial, ese sentimiento iresistiblemente edificante que hace que te sientas mejor que antes de escuchar el disco. Fijo que hay cosas en el mundo que a Ted le tocan los cojones (al fin y al cabo, vive en Estados Unidos), pero estoy seguro de que, en general, el de Jersey piensa que la vida es algo grande y que merece la pena vivirla a fondo.

Dicho esto, “Living with The Living” no es mejor que cualquiera de los discos anteriores de la banda, pero tampoco peor. Si acaso se trata de un disco un poco descompensado, porque la primera parte del disco te acostumbra a un nivel (”Army Bound”, “A Bottle Of Buckie”, “La Costa Brava”) que la segunda parte no mantiene.

Brindo por Ted Leo y le deseo que siga escribiendo canciones por muchos años.