Para los de mi quinta generacional (aquellos nacidos hacia el 1973) el primer contacto que tuvimos con el punk patrio se lo debemos a LA POLLA RECORDS, KORTATU y ESKORBUTO y nuestro bautismo hardcoreta se le debemos a 24 IDEAS. Por eso agradezco sobremanera la labor arqueológica que está realizando MUNSTER RECORDS excavando en las ruinas de nuestro punk, y editando disco tan chulos como este doble 7”.

La historia de TOREROS no es muy convencional que se diga. Su guitarrista y cantante Manu Malou, un hijo de emigrantes españoles en Francia, había cosechado un éxito masivo dándole a la rumba catalana con LOS GOLFOS y su mítico “Y es que me paso el día de juerga” (canción que rescataría Alex de la Iglesia para su película “Muertos de Risa”). Con este background a muy poca gente le debió sentar bien este grupo. Me imagino que los lolailos no entenderían que se le había perdido a Malou en TOREROS y los punkis no deberían ver con muy buenos ojos al grupo de un personaje con semejante pasado. No sé si éste fue uno de los motivos para justificar la corta vida del grupo, lo cierto es que su legado no pudo ser mejor, como demuestra este disco.

El disco empieza con una cachonda adaptación del “Porrom pom pero”, que creo que es el único momento jocoso de un disco de auténtico hardcore-punk como el que se estilaba en California en aquella época (primeros ochenta), a lo RKL, MDC o, más claramente, DEAD KENNEDYS. Le sigue el megahit, popularizado por la genial versión de E-150, “Chicos de la calle”, en el que rinden un cachondo homenaje al mundo de la vida en el barrio “marginal” que luego retrataría Eloy de la Iglesia en su infumable saga de “El Vaquilla”, “El pico”,etc. En “Corre, corre” hacen una letra positiva (bastante llamativa para la época) sobre lo que podemos aportar cada uno, mientras que “Ratas”, “Asesinos” (encantador el “mangurrinos” con el que responden a la palabra “asesinos”) y “Ego” son más tópicas, hurgando en la famosa temática política-social del HC-punk de la época. Para mí uno de los momentos clave del doble single es “Corruptor de Menores” por su letra y su medio tiempo oscuro, con saxo y todo, que bien podría haber sido firmada por cualquier luminaria del post-HC actual.

La grabación también es otro punto a favor de este disco. Aquí también podremos “disfrutar”, aunque en menores dosis, de la famosa batería electrónica que empaña todos los discos punk españoles de la época (a pesar de que el disco se grabó en Ámsterdam) y de un sonido, que sin ser de los de tirar cohetes, sí que sabe captar la esencia de unos músicos más que solventes.

Estoy deseando tener dos horas libres en mi casa para escuchar los discos de TDK, que acompañaron la compra de este genial doble single en mi última visita a las oficinas de MUNSTER RECORDS.