Como todo lo que pasa por las manos de Santi García el nuevo disco de Twisted Nails suena impecable. Con esta segunda referencia los Nails meten todo lo que les gusta a la batidora para crear canciones tan diferentes entre si, como llenas de matices. Tanto es así que para ponerles una etiqueta haría falta volver a algo tan general y poco esclarecedor como llamarlo Rock. De todos modos, si vamos desgranando las canciones nos daremos cuenta de que aquí hay tanto stoner como post hardcore, grunge e incluso algo de punk. Esto, no se nota solo de un tema a otro, sino la mayoría de veces dentro de una misma canción. Si lo que necesitáis son nombres diré que tienen ciertos parecidos con Mars Volta, aunque tal vez más con At the Drive in, que pueden llegar a la pesadez de Queens of the stone Age y que la voz recuerda mucho a Eddie Vedder.
Pues eso, que personalidad no les falta y talento con los instrumentos tampoco. La verdad es que algunos temas tienen una complejidad estructural que puede llegar a asustar a quienes, como un servidor, son amantes de la sencillez musical. No es un disco de primeras escuchas, requiere un oído atento y varios intentos hasta que, gozoso, terminas por meterte dentro de su particular mundo. En definitiva, que Twisted Nails dan un paso gigantesco en su camino hacia ser una banda con un sonido genuino, algo que muy pocos pueden decir.





Viernes, 26 de Diciembre, 2008
11:04
Roger
pot sonar molt b pero com ja has dit no es cosa seva. Cauen en el parany de volguer tocar molts pals per poder ser originals i crec que això és el seu principal problema. Sona dispers i resulta dificl quan vol donar l’imatge de senzill.
Lunes, 5 de Enero, 2009
4:18
david
a mi em sembla un discàs i trobo que la varietat del disc es un dels seus principals encants