De un concurso musical, aunque no sea televisado, no cabe esperar nada bueno. Ya sea por el perfil de las bandas que suelen presentarse a esta clase de eventos, ya sea por el criterio de los jueces. Ahora bien, cuando se trata de un concurso local y la localidad es Sant Celoni, estamos ante un caso excepcional.

   Xavi Sirla me contó una vez que el ayuntamiento de St. Celoni  nunca había movido un dedo para apoyar a las bandas locales. Ni locales de ensayo ni ayuda para conciertos, vamos, lo normal. Es más, des del ayuntamiento no se tenia la menor idea de la cantidad de bandas que había en el pueblo. Cosa perfectamente creíble si tenemos en cuenta que se trata de bandas que se mueven alegremente por el circuito subterráneo catalán, sin ninguna intención de ponerse a fiestamayorear. Dice el más que fiable Xavi Sirla que todo empezó cuando la revista Mondo Sonoro dedicó un reportaje a la “escena” de St. Celoni. ¿Por qué lo hicieron? Vaya usted a saber. Tal vez porqué la cantidad y calidad de las bandas les parecía destacable (que lo es), o tal vez porque ese mes Stand Still no había sacado disco. El caso es que algún listillo del ayuntamiento tendría un sobrino enteradillo que se agenciaba el Mondo Sonoro en Tallers, y que, casualmente, le mostró el reportaje a su tío. En el ayuntamiento abrieron los ojos como platos al ver que una revista de la capital hablaba de su pueblo y decidieron ayudar a la proliferación de unos grupos locales de los que hasta entonces ignoraban la existencia. ¿Que cómo lo hicieron? Pues como se hacen las cosas en un país civilizado: ¡con un concurso!

   Evidentemente, la perspectiva de cebarse con las arcas que anualmente ves abrirse para construir la habitual rotonda en ese cruce en el que nunca fue necesaria, es suficientemente atractiva para atraer a muchas bandas locales. Al fin y al cabo se trata de recuperar parte del dinero que te roban.

     Pero pongámonos a lo que hemos venido. En el año 2009, los ganadores del mencionado concurso fueron los más que consolidados Twisted Nails, inmensa banda de post-rock-punk-hard-grunge y vete a saber cuantas cosas más. El premio consistía en grabar un e.p. en los estudios Kcleta y, la verdad es que, a juzgar por al sonido y las composiciones, probablemente se trate del dinero público mejor gastado por un ayuntamiento de Vallès en décadas.

   Los cinco temas de We are animals forman, a mi entender, el trabajo más compacto de Twisted Nails hasta la fecha. En él mantienen su habitual complejidad sonora, pero ganan en sobriedad y consiguen un conjunto perfectamente coherente. Guitarras y voz siguen yendo por delante, aunque ni unas ni la otra se exceden en protagonismo, consiguiendo un equilibrio que hasta ahora era su punto débil. Y la base rítmica, siempre impecable, puede ser machacona o agitadora con la misma solvencia. En definitiva, con este e.p. Twisted Nails abandonan un poco más ese aire a At the drive In con Eddie Vedder cantando, para afirmar valientemente el carácter personal de la banda. Cinco temas de una curiosa fluctuación entre el hard rock de los 70’s y el post hardcore de los 90’s, en la cual Twisted Nails son capaces de marcarse estribillos punkrockeros como el de la tremenda Mirrors o hits atemporales de la talla de Between the devil and the deep blue sea.