Quizá alguno de ustedes pensará que soy un entusiasta sin criterio, que digo maravillas de cualquier disco que me pongan delante, pero en realidad soy más bien lo contrario: me cuesta poco cagarme en el trabajo de los demás. Lo que sucede es que solo sé escribir con el corazón y no puedo decir mucho de un disco que me interesa una mierda, como mucho diría que no vale un pimiento y esa es la clase de subjetividad que no tiene ningún interés para los demás. Por ello, ya que soy subjetivo por defecto, prefiero hablar de discos que me pongan la piel de gallina e intentar contagiar (aunque sea imposible) lo que me hacen sentir.
Actualmente solo hay dos bandas en activo capaces de hacerme apretar los puños hasta que las uñas se me claven en las palmas de las manos y casualmente tienen mucho en común: unos son esa fantástica banda de punk con aire folk llamada Against Me!, la otra estos dos chavales y su folk con aires punk.
El disco del que voy a hablar no me emociona como sus dos álbumes anteriores, pero es más hermoso que un amanecer tras el faro de trafalgar a finales de julio. Se trata de un E.P. acústico con cinco canciones y treinta minutos que sirve de anticipo a su tercer largo que saldrá a la calle durante el próximo otoño.
Para quien aún no conozca a estos talentosos poetas del oeste deciros que en este E.P. se dedican a cantar a vida o muerte baladas folk, a desgarrar versos con ese recitar estridente y melodioso de Adam Fontaine. Las letras desesperadas elevan los dulces y melancólicos arpegios de guitarra acompañados a veces por una harmónica crepuscular otras por un violín y un cello casi épicos (en el buen sentido de la palabra). Esto es lo que hay en los cinco temas que componen este CD de una belleza absolutamente trágica. De todos modos ya he dicho que no es una muestra muy fidedigna de lo que hace este dúo en sus dos anteriores discos, donde combinan estas canciones acústicas con temas ruidosos en los que destaca una batería que en algunos momentos podría ridiculizar (en cuanto a potencia) a los mismísimos At the drive in. Eso sin abandonar en ningún momento esa alma de vagabundos del oeste, de poetas folk que cantan sus últimas notas antes de desaparecer tras una tormenta de arena, con los ojos húmedos por no poder morir con la misma dignidad con que lo hacen los pieles rojas…
Este es un cd más que recomendable, sobretodo para aquellos que ya conozcáis Two Gallants. En caso contrario creo que lo mejor es empezar con The Throes (su primer álbum) o el más guitarrero What the toll tells y dejar que se os metan hasta el fondo del alma. Por cierto, si alguien tiene dudas sobre la existencia del alma que escuche “Crow Jane” (la 4 del The Throes), cuando empiece a notar algo inexplicable retorciéndose en su interior podrá dejar de dudar, eso es el alma.





Sábado, 11 de Agosto, 2007
14:21
jcamaleon
només hi afegiria una cosa “más hermoso que una pita buscando el sol, en un amanecer nublado, en la Hierbabuena” o “con la belleza absolutamente trágica de una pieza de lomo alto de retinto, de 700 gramos, poco hecho”
salu compare!
Domingo, 12 de Agosto, 2007
5:01
ramó
es más, el tema que abre el disco sabe a chipirones fritos remojados con su Barbadillo, en una terraza de San Lúcar frente la desembocadura del Guadalquivir…
Se’t troba a faltar Pat Garret,
quan tornis posarem els punts sobre les i’s a en Chisum.
Lunes, 19 de Enero, 2009
6:53
Caiman228
Pedazo de articulo sobre Two Gallants. Me encantan!